
jueves, 7 de octubre de 2010
CANCER Y CAMBIO

martes, 31 de agosto de 2010
OPTIMISMO RENTABLE

Martin Seligman, de la universidad de Pennsylvania, realizó más de 350.000 entrevistas a hombres y mujeres en un período de veinte años para averiguar lo que las personas piensan la mayor parte del tiempo y descubrió una relación directa entre el optimismo y la gente exitosa.
Brian Tracy propone un programa de 7 puntos, que son más bien 7 actitudes que debemos cultivar para ser una persona más positiva, confiada y optimista.
Piensa en el futuro la mayor parte del tiempo, piensa más en dónde vas a ir que en dónde has estado, en lo que es posible en los meses y años por venir que en el pasado, que no se puede cambiar. La persona orientada al futuro tiene muy claro cómo quiere que sea su vida dentro de cinco o diez años. Te puede decir lo que quiere y lo que está haciendo al respecto. Te puede explicar hacia dónde se dirige y por qué quiere llegar ahí. Nada hay más poderoso que la claridad.
La visión hacia el futuro se ocupa de tu visión a largo plazo; la orientación al objetivo es más precisa. Concretas tu visión y la conviertes en acciones medibles, específicas y tangibles que puedes ejecutar siguiendo un plan de acción a corto, medio y largo plazo.
La gente exitosa suele ser muy buena en lo que hace. Nuestra vida cambia cuando somos excelentes en lo que hacemos, aumenta nuestra autoestima y nos sentimos magníficamente. La pregunta clave que nos tenemos que hacer es: “¿Qué habilidad concreta, si la desarrollo y la llevo hasta la excelencia, me ayudará más en meta personal o profesional?”
Nada importa si finalmente no conseguimos los resultados que buscamos. Para mejorar tu productividad y rendimiento debes orientarte hacia los resultados. Para ello, pueden serte útiles las siguientes preguntas si te las formulas regularmente, cada día, incluso cada hora:
-¿Cuáles son mis actividades de mayor valor?
-¿Cuáles son mis áreas de resultados clave? Los resultados que absoluta y positivamente he de conseguir.
-¿Qué puedo hacer yo y solamente yo, que, de hacerlo bien, marcará una verdadera diferencia en esta actividad?
-¿Cuál es el uso más valioso de mi tiempo?
Piensa la mayor parte del tiempo en la solución del problema; piensa en lo que puedes hacer y cómo puede resolverse en lugar de centrarte en el hecho de que ha sucedido y quién es el culpable. La vida es una continua sucesión de problemas; nunca terminan, son como las olas del mar. Mejor que tratar de evitarlos o negarlos será el entrenarte para ser experto en la resolución de (tus) problemas. Cada vez que algo salga mal, pregúntate: “¿Cuál es la solución?, ¿Qué podemos hacer?, ¿Cuál es el siguiente paso?, ¿Cómo limitar el daño?, ¿Cómo puedo evitar que se repita?”. Te ayudará a focalizarte sobre la solución y encontrarla.
Tu vida sólo mejora si tu mejoras. El crecimiento tiene que ser continuo. Tú eres tu recurso más valioso. Aprender y practicar nuevas ideas, nuevas técnicas, métodos, estrategias, etc. con la finalidad de acceder y desarrollar nuestra capacidad mental más allá de lo que hacemos habitualmente. Invierte un 3% de tus ingresos en ti mismo durante el resto de tu vida y verás hasta qué punto optimizas tus capacidades. Lee libros, escucha conferencias, asiste a cursos y seminarios, etc.
Oriéntate a la acción en tu trabajo y en tu vida personal. Supera las indecisiones y empieza de inmediato en tus tareas clave.
miércoles, 11 de agosto de 2010
Zona de Confort: sal y alcanza tus sueños
Cuantas veces nos quejamos, “No tengo tiempo para esto…” “Si pudiera hacer aquello…” “Si tan sólo yo tuviera…”, etc. Pudiéramos hacer una lista para enumerar las veces que deseamos tener algo y simplemente no lo tenemos.
La pregunta sería: ¿Realmente lo quieres? Porque hay una gran diferencia entre querer y REALMENTE DESEAR.
A veces nos gustaría estar en la playa gozando de unas “merecidas vacaciones”, pero después de un suspiro, continuamos inmersas en nuestras actividades ya sea con resignación o por inercia.
Si REALMENTE quisiéramos irnos de vacaciones y fuera algo verdaderamente importante en nuestras vidas, haríamos “circo, maroma y teatro” para irnos de vacaciones; y aquellas situaciones que se interpusieran en nuestros planes, serían solucionadas, por ejemplo: si no hay dinero…
nos ajustamos
lo conseguimos
ahorramos
trabajamos extra para obtenerlo…
…pero “eso” no sería impedimento. Con el tiempo pasaría lo mismo, buscaríamos la forma de encontrar por lo menos un fin de semana para salir a nuestro anhelado viaje…
Lo mismo nos pasa en la vida, a veces decimos querer cambiar nuestra situación, que “ya no aguantamos tal o cual cosa”, sin embargo no hacemos nada para que el cambio suceda. Ya sea por miedo a perder lo que “tenemos”; Por miedo a enfrentarnos a algo que desconocemos o por no saber que nos espera. Y en muchas ocasiones es por “comodidad”; sea cual sea el motivo, la única verdad es que no HACEMOS NADA para cambiar aquello que no nos gusta.
Decía un hombre sabio: “No puedes esperar resultados diferentes, si continuas haciendo lo mismo todo el tiempo”
Es mas fácil quedarnos como estamos, en esa “zona de confort” que tal vez no sea muy confortable, pero es lo que conocemos. Nos quedamos sin hacer algo diferente, ya sea en nuestra actitud, hábitos, buscar nuevas oportunidades, hacer un pequeño esfuerzo extra, etc para salir de donde estamos.
Dicen aquellos que han triunfado, que vale la pena “pagar el precio”. Todo cambio, nos lleva a aprender algo, y si estamos dispuestos a aprender, a cambiar nuestra visión de la vida, a mejorar nuestra actitud para dejar atrás los miedos o la zona de confort, la recompensa será enorme.
No solo para ti, también para tu familia, principalmente para tus hijos pues ellos aprenden de lo que ven en ti; tu manera de actuar, de pensar, de ver la vida… eso es una enorme responsabilidad, es una herencia que aprenden día con día, estés conciente o no de aquello qué les enseñas.
Piensa realmente qué quieres lograr en la vida, como desearías vivir, con quien te gustaría estar, de qué manera te gustaría despedirte de la vida cuando el tiempo de ver hacia atrás para hacer un recuento de tus logros y lecciones llegue.
El tiempo pasa como sea y no regresa. ¿Cómo vives tu tiempo? Siembras algo positivo a tu paso para dejar huella en tu vida, o simplemente dejas pasar el tiempo en una “zona de confort” donde no te esfuerzas por hacer algo realmente trascendente para ti y tu familia?
Nadie puede decirte si estas bien o no… Solamente tú sabes qué es lo que necesitas internamente. Lo único que si te puedo decir es que la única persona que puede decidir hacer algo para mejorar tu vida eres TU MISMO.
No existe situación, persona o limitante que pueda detenerte cuando realmente decides cambiar para superarte, para alcanzar una meta o hacer realidad tu Sueños.
¿Qué es lo que deseas para ti mismo? Vivir como una persona de éxito o seguir en una zona de confort…
Estas muy cómodo en tu zona de confort?...., no dudes en educarte y asiste a los seminarios que pueden cambiar tu realidad financiera
martes, 20 de julio de 2010
EL PODER DE ENFOCARSE
¿Te has preguntado cuánta energía gastas en pensar en todo aquello que aún no sucede y te aterra que suceda? ¿cuántos minutos y horas utilizas para pensar en todo lo que no quieres que te pase?…
El miedo al abandono, al fracaso, a la muerte, a quedarse sólo, a la pobreza, el miedo a la vida misma… son “fantasmas” que invaden el pensamiento del ser humano cuando no fortalece el “músculo” llamado: VOLUNTAD.
Todos los seres humanos nacemos con VOLUNTAD y es ella quien nos da el poder de elegir y de conducir nuestra mente a cada momento de nuestra vida por dónde queremos que vaya.
Tú tienes ese poder y es únicamente tu decisión permitir que tu voluntad elija en qué enfocas tu atención y tus pensamientos.
Si todos los días desde que abres los ojos ELIGES poner tu atención en TODO lo que para ti tiene valor: tu salud, el bienestar, tu familia, tus amigos, el amor incondicional de tanta gente hacia ti, los planes a corto, mediano y largo plazo, tu capacidad para realizar tantas cosas durante un día y la mejor parte: EN TODO LO QUE AÚN NO LOGRAS Y PUEDE LLEGAR DE UN MOMENTO A OTRO A TU VIDA, EN CUALQUIER ÁREA Y A CUALQUIER NIVEL empezarías a experimentar la vida desde otra perspectiva, desde tu poder creativo, tu origen divino, desde esa fuerza interna que te conecta con tu verdadera esencia.
Qué pasaría si desde este momento, en lugar de dejar que tu mente haga fantasías a dónde tú eres el primer perjudicado: “¿y si me quedo sin trabajo?” , “¿y si algo malo me pasara”?, empiezas a poner en marcha TU VOLUNTAD y a elegir poner tu atención en todos tus sueños, en todo lo maravilloso que puede ser tu vida, en todas aquellas puertas que pueden abrirse para ti y los tuyos, en esas oportunidades que están esperando por ti y que el miedo no te permite ver…
Pasaría que emplearías el PODER DE ENFOCARTE en crear, en construir, y por lo tanto en manifestar tus deseos y serías tú y no tus pensamientos sin dirección o peor aún, con la dirección directa al AUTO-SABOTAJE, quién elige estar bien, sentirse bien, pensar bien, actuar bien y manifestar bien.
¡Atrévete a ejercitar tu voluntad y tu poder de enfocarte!
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miércoles, 7 de julio de 2010
ENTRENANDO EQUIPOS EXITOSOS

Consejo del mejor del mundo
¿Cómo se hacen campeones? ¿Cómo se ensamblan equipos triunfadores? Lecciones de Chris Carmichel, entrenador del ciclista Lance Armstrong.
Lance Armstrong, fue campeón siete veces del Tour de Francia, algo que ningún hombre había hecho antes. Al lado del atleta estuvo todo el tiempo en el desarrollo de su carrera, su entrenador, Chris Carmichel.
Ciclista profesional, representó a su país, Estados Unidos en los juegos olímpicos de 1984 y luego estuvo vinculado con el equipo 7-Eleven en el Tour. En su vida profesional como entrenador, logró que sus pupilos consiguieran 33 medallas en juegos olímpicos, panamericanos y mundiales. Es un verdadero constructor de campeones.
Los comentarios de Chris Carmichael, entrenador de grupos de los mejores atletas del planeta, son interesantes para las personas en deporte, pero así mismo, para entrenadores empresariales, para directores de áreas donde quieran hacer equipos de rendimiento superior. ¿Cómo debe ser un entrenador? ¿Cómo se hacen campeones? ¿Cómo se ensamblan equipos triunfadores? Dinero.com habló con él en Medellín donde estuvo haciendo talleres para deportistas.
Si tuviera que escoger las tres características que hacen que un entrenador sea excepcional, ¿cuáles seleccionaría? Déjeme recalcar. No las que hagan que un entrenador sea bueno, sino extraordinario.
Primero, debe poner al atleta primero. Debe poner el desarrollo del carácter por delante del desempeño.
Segundo, visión. Necesita una visión de alto nivel para entender dónde debe estar el atleta, no en uno o dos años, sino descubrir las posibilidades que tiene en cinco o siete años.
Tercero, tiene que mantener un ojo crítico sobre si mismo y sobre su trabajo de entrenador. Muchas veces ocurre que se tiene éxito con el método de entrenamiento un año, pero eso no es garantía de que se vuelva a tener éxito este año. Hay que retarse a sí mismo.
¿Qué tanto de los buenos resultados dependen del atleta y qué porción del entrenador?
El entrenador da guía, educación, dirección y canaliza la energía del atleta. Pero el que tiene que creer es el atleta. Él es el que está en la competencia, es el que debe tener un buen desempeño. El papel del entrenador es diferente. En algunos deportes tiene más impacto. Pero lo crucial es el impacto que pueda tener sobre el atleta y el desempeño, los resultados dependen del atleta. Si no quiere competir, si no quiere ganar, no hay nada que hacer.
¿Pasa lo mismo cuando los resultados son malos?
En último término el atleta es el que tiene la responsabilidad, pero el entrenador influencia al atleta sobre lo que hace. Influye en el proceso de toma de decisiones.
¿Cómo sabe cuál es la proporción correcta de zanahoria y garrote necesaria para hacer un campeón. ¿Cuánto de látigo y cuánto de estímulo se necesita para sacar lo máximo de un atleta?
En los niveles más altos de competencia, los entrenadores motivan e inspiran al atleta. La motivación y la confianza vienen del entrenador. Si se necesita usar el látigo, en competencia del más alto nivel, el atleta nos será exitoso.
A veces hay que ser serio, fuerte, si el entrenador ve que su atleta toma malas decisiones. Pero la tarea del entrenador no es la de usar el látigo.
¿Cuáles son las características más importantes de un campeón?
La primera, tiene que ser fuerte. Esto en el sentido de que debe tener fortaleza cuando las cosas son difíciles, cuando hay adversidades. Todos los deportistas de alto nivel tienen adversidades, cuando hay una lesión, cuando está enfermo, cuando no tiene un buen desempeño.
La fortaleza está en cómo maneja esas circunstancias. El carácter nunca se conoce cuando se gana, sino cuando no se gana, cuando hay adversidad. Esa resistencia es la que caracteriza a un campeón.
Segundo, se podría definir como una ética de trabajo. Tiene que estar dispuesto a poner mucho trabajo y mucho sacrificio para conseguir la meta que se propone.
Tercero, tiene que tener visión. Claridad sobre a dónde van con su carrera.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que usted le ha dado a Lance Armstrong en todo el tiempo que estuvieron trabajando juntos?
Que nunca se rinda. En el curso de su cáncer dijo que no quería volver. Le aconsejé que volviera.
¿Quería retirarse?
Sí
¿Y usted lo convenció de volver?
Sí
¿Usted podría entrenar a cualquier persona para que se comporte como un campeón?
Si se puede. Es una cosa que se desarrolla, aunque, naturalmente, alguna gente tiene una mayor aptitud.
¿Un buen entrenado puede conseguir mejoras extraordinarias en el desempeño de una persona normal?
Un entrenador ayuda a incrementar las posibilidades de tener un desempeño excelente. Que el atleta esté rindiendo a su nivel óptimo. Eso lo puede hacer cualquiera con cualquier persona.
El mismo modelo que se usa en un atleta de elite, se puede usar para cualquier persona. Hay que tener claras las metas, lo que quieren y proporcionar el entrenamiento desde un punto de vista integral: fisiología, nutrición, tecnología. Eso es lo que se considera cuando se construye un programa de entrenamiento.
El entrenador tiene que pasar a su atleta por una series de experiencias para que la persona vaya Las mayores ganancias de un entrenamiento se consiguen a través de la experiencia o experiencias de aprendizaje.
¿Cómo consigue que grupos de atletas se conviertan en equipos? ¿Qué les dice para que se comporten como un equipo?
Primero, hay que definir las metas que tienen a los atletas para que estén todos unidos en una sola meta y alineados con esa meta. Hay que tener clara la misión del equipo para que trabajen unidos.
Después hay que definir con claridad el papel que cada persona tiene en el equipo. Todos valiosos y de la misma importancia. Lo que pasa y que todos deben tener claro es que no todos pueden ser el capitán del equipo.
Hay que definir bien y entender los papeles. Todos tiene que poderse ensamblar para que funcione como equipo y para que esté cohesionado.
Pero hay una condición adicional. El entrenador no es el que establece la meta. Los atletas mismos dicen que quieren conseguir. El compromiso viene de los atletas
Qué partes de sus rutinas de entrenamiento para atletas de mayor desempeño del mundo se puede aplicar a personas que quieren sobresalir en su trabajo.
Si se mira, el sitio de trabajo se parece a un deporte. Hay que mostrar un buen desempeño. Para eso hay que estar en las mejores condiciones. Estar en forma, comer bien. La nutrición afecta el desempeño y la energía. También hay que explorar las relaciones de su vida en familia. Si el atleta es infeliz con su esposa o su esposo, eso afecta su desempeño.
Una cosa que se debe hacer en el trabajo como en los deportes es estar seguro que la carrera sea excitante. Evaluar si me entusiasma la carrera o preferiría hacer algo diferente.
Si no hay un grado de emoción, el desempeño será flojo, mediocre. Eso lo ve un atleta.
Si no está del todo enganchado las cosas no salen bien.
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miércoles, 16 de junio de 2010
LO URGENTE Y LO IMPORTANTE

haberse caído de una motocicleta, y diez segundos después un caso grave de infarto de miocardio. Siguiendo las indicaciones del letrero, el médico de guardia le da prioridad y atiende al joven, haciendo esperar al infartado, solo por cumplir con las instrucciones del letrero. Parece todo muy insólito ¿no es cierto?
Sin embargo, ¿cuántas veces en nuestros negocios prestamos atención a las “raspaduras de rodilla” y dejamos para más tarde ocuparnos de los “infartos”? , sólo por dedicarle más tiempo a lo fácil, a lo más leve, a lo más llevadero.
Y lo realmente importante y serio – en este caso sería el “infarto” – lo
postergamos porque resolverlo nos resulta una tarea fastidiosa, estresante y a la cual hay que ponerle mucha atención y energía. Es decir, que con bastante frecuencia priorizamos aquello que es placentero o atractivo – o que nos resulta menos trabajoso – posponiendo lo efectivamente importante. Esa actitud la
adoptamos a menudo inconscientemente, por no detenernos unos minutos a analizar la importancia de cada situación y otorgarle la prioridad que cada caso merece para el cumplimiento de nuestros objetivos.
Hay un viejo chiste publicado alguna vez en el “Chicago Tribune”, donde la secretaria le lee al alto ejecutivo, a primera hora de la mañana, la agenda con los compromisos del día:
De 9 a 10 h: Pensar y garabatear papeles
De 10 a 11 h: No entran llamadas
De 11 a 12 h; Organizar el escritorio
De 12 a 14 h: Almuerzo
De 14 a 15 h: Revolver papeles
De 15 a 16 h: Cavilar, meditar, pensar en el fin de semana
De 16 a 17 h: Mirar el reloj
A las 17 h: Irse a casa (¿agotado de tanto trabajo, tal vez?)
Quizá no sea exactamente lo que nos ocurre a nosotros, pero es probable que haya alguna similitud. Evaluaremos unas simples soluciones para elaborar una agenda efectiva. Si seguimos esa agenda, no tendremos que esforzarnos tremendamente al fin del mes, para poner al día las labores postergadas.
Si logramos mantener la homogeneidad de nuestra tarea registrada en la agenda, el esfuerzo será bien distribuido a lo largo de la semana y del mes, y de tal forma nos ahorraremos sufrir el estrés de los apurones de los últimos días. Y es sabido que el estrés producido por las urgencias, denominado “síndrome de la falta de tiempo”, es una de las formas más comunes de dilapidarlo.
Primero: Hacer una lista por escrito de todas las actividades semanales
relacionadas con nuestro negocio: capacitaciones a tomar, llamadas telefónicas, reuniones con nuestro equipo, contactos con prospectos, seguimiento de los mismos, presentación de productos y del plan de negocios, visitas de posventa.
Segundo: Realizada la lista anterior, analizar dichas actividades programadas, separándolas en diferentes columnas según la importancia y prioridad asignada, de la siguiente manera:
Análisis de la importancia:
Muy importante: deben realizarse sin falta
Importantes: deberían hacerse
No tan importantes: son útiles pero no imprescindibles
Sin importancia: pueden dejarse para más adelante
Análisis de la urgencia:
Muy urgentes: deben hacerse ahora
Urgentes: deben hacerse pronto
No urgentes: pueden hacerse en el mediano plazo
El tiempo no es factor: pueden hacerse cuando
estemos menos exigidos de tiempo
Análisis de la delegación de actividades:
Debo hacerlo yo
Puede delegarse en A: otro vendedor o distribuidor que esté
capacitado para la tarea.
Puede delegarse en B: actividad de poca responsabilidad para
alguna persona nueva en el negocio que necesite aprender.
Puede delegarse en C: tal vez alguna persona que esté detenida
por falta de motivación y requiera un estímulo.
Análisis de relaciones:
Personas con quienes debo comunicarme todos los días: integrantes
de mi equipo de ventas, coordinadores zonales, clientes que requieren
atención, seguimiento a prospectos ya contactados anteriormente.
Personas con quienes debo contactarme frecuentemente: usuarios o
clientes que requieren servicios, prospectos a quienes presenté el producto o el plan de negocios y les dejé material informativo de seguimiento.
Personas con quienes debo comunicarme regularmente: entrenadores,
miembros de mi equipo que requieren ayuda técnica, miembros de mi
equipo que necesitan ser estimulados.
Tercero: Efectuada la lista semanal de actividades y analizadas según su importancia, urgencia, factibilidad de delegar algunas tareas y las frecuencias de los contactos con las relaciones habituales, se facilitará la elaboración de una agenda homogénea y eficaz. De allí a componer la agenda mensual, hay tan solo un paso.
Es preciso tener cierto grado de flexibilidad en nuestras agendas, dejando pequeños espacios de tiempo libre entre una y otra tarea o compromiso, suficientes como para poder solventar cualquier imprevisto que se presente.
Un transporte que llega a destiempo, un prospecto que se atrasó a una cita, un taxi que no se consigue rápidamente, una demora cualquiera puede hacer que la programación horaria se “caiga” en catarata y nuestra agenda se descalabre para todo el resto del día.
Creo que es fácil advertir que si hacemos una buena programación de cada semana, y la trasladamos a la programación mensual, toda nuestra tarea se verá enormemente facilitada.
Recuerde que el síndrome de la falta de tiempo que ya mencioné anteriormente, es – a menudo – uno de los factores que mayor tiempo nos hacer perder. Es la angustia que genera el hecho de correr todo el día y llegar siempre a destiempo, dejando de cumplir el 50% de las tareas previamente programadas.
Con este sencillo método podremos bajar sensiblemente nuestro nivel de estrés, podremos cumplir nuestros objetivos con mayor eficacia y seguramente conseguiremos mejores resultados con menor esfuerzo y desgaste inútil de energías. Finalmente, disfrutaremos de un tiempo extra para nosotros mismos:
recreación, lectura, esparcimiento, deporte, amigos.
Además priorizaremos lo importante y cumpliremos con lo urgente, siempre enfocados y avanzando en el sentido de nuestros objetivos y metas de negocios.
El tiempo – no lo olvidemos – es la esencia de la vida. Es la materia prima de nuestras existencias, y siempre tendrá una importancia singular, cualquiera fuese nuestra actividad. Veamos el siguiente ejercicio, muy conocido pero no por ello menos eficaz para valorar su significado:
Si quieres saber el valor de un mes, pregúntaselo a una embarazada.
Si quieres saber el valor de una semana, pregúntaselo a un productor
agropecuario que espera ansioso la lluvia, o se le pasó el tiempo de la
cosecha.
Si quieres saber el valor de un día, pregúntaselo a un estudiante que
debe dar un examen.
Si quieres saber el valor de un minuto, pregúntale a quien perdió un vuelo.
Si quieres saber el valor de un segundo, pregúntaselo a un corredor
de Fórmula 1.
Si quieres saber el valor de una décima de segundo, pregúntaselo
a un atleta que en los juegos olímpicos ganó la medalla de plata.
Y en cuanto a los postergadores, a quienes obsesivamente dejan todo para más adelante, no olviden que mañana es el día más ocupado de la semana, a pesar de que no conozco calendario alguno que contenga ese día: mañana.
miércoles, 9 de junio de 2010
3 Razones Por Las Cuales Caemos En La Trampa Fatal De "algún Día"
Como Lograr Metas Y Objetivos: 3 Razones Por Las Cuales Caemos En La Trampa Fatal De "algún Día" Y 3 Datos Claves Para Evitarla
"Para que las cosas cambien, tú tienes que cambiar. De otra manera, mucho no va a cambiar." Jim Rohn
¿Tiene Ud. el hábito de dejar cosas para mañana? ¿Es Ud. de aquellas personas que piensan en todo lo que van a hacer "algún día?"
Si es así, ¡tenga cuidado de no caer en una trampa fatal que impedirá que Ud. logre sus metas y objetivos en la vida!
Muy dentro de nosotros yace el obstáculo número uno en nuestro camino hacia el éxito. No es la falta de dinero ni la falta de tiempo o de educación. Es el hábito de posponer cosas que queremos lograr para el futuro.
Todos queremos salir adelante, todos queremos tener éxito y todos sabemos, muy dentro de nosotros, que somos capaces de rendir mucho más.
Sin embargo, solo unos pocos logran sobresalir y salen adelante con lo que se proponen lograr.
¿Son más inteligentes? ¿Tienen más suerte?
Yo no creo. La única diferencia que hay entre personas de éxito y personas del montón es que las primeras tomaron acción mientras que las segundas prefirieron quedarse en las gradas observando y, muchas veces, criticando.
Hay numerosas razones por las cuales todos posponemos cosas para mañana. Todas--menos la flojera--son razones válidas. Sin embargo, debemos encontrar maneras de sobreponernos a ellas si queremos lograr algo en la vida.
A continuación encontrará las tres razones más importantes por las cuales dejamos cosas para más tarde y como Ud. puede sobreponerse a ellas y salir adelante con los proyectos que siempre ha soñado realizar.
Razón #1: Falta de entusiasmo
La rutina diaria nos aburre y nos apaga. Caemos en un estado de aletargamiento que nos impide progresar.
¿Cómo enfrentar el desánimo? Comience a expandir su visión. Trate de imaginarse lo que podría lograr si se esfuerza. Sueñe con lograr buenos resultados y lo que eso va a significar para su vida.
Razón #2 : Exceso de trabajo
Algunas personas tienen una carga de trabajo tan alta que ni siquiera consideran hacer una cosa más.
Solución: Haga una lista de todas sus actividades y luego márquelas según su prioridad. Delegue todo lo que no tiene que hacer Ud. y descarte lo que no es estrictamente necesario.
Razón #3: Falta de confianza en uno mismo
Cuando empezamos a pensar en forma negativa el entusiasmo por comenzar cosas nuevas es reemplazado por dudas y temores. No permita que ellas lo detengan. Dios tiene un plan maravilloso para su vida. Acérquese a su Creador y comience a verse como Él lo ve: como una obra maestra hecha a Su imagen y capaz de lograr grandes cosas.
¡No caiga en la trampa del "algún día!" Los mayores remordimientos no son por las cosas malas que hicimos alguna vez en nuestras vidas, sino por las cosas buenas que nunca hicimos.